Tuesday, July 19, 2011

Día 17: Un Domingo en Kamabai


         Dormir se nos hacía imposible. Quizá era el cansancio, pero hasta bien entrada el alba, nuestros ojos no se cerraron.  Marco golpeó nuestra puerta a las 9.00.  Hoy sería un día diferente y empezaba a notarse en el ambiente. Era domingo en Kamabai y todos los lugareños escogen sus mejores galas, para ir a misa.  Acompañamos a Granpa y Juan Jesús a una iglesia , al lado de la escuela de preescolar, financiada por el colegio San Agustín.. Al llegar, escuchamos al coro ensayar. Se oía claramente a un chico, hacer la voz de solista y a un grupo de mujeres que le contestaban. Tenían unas preciosas voces, acompañadas con un ritmo, que sólo ellos pueden hacer.



         Mientras los padres se cambiaban para oficiar, Marco, Juanan y yo, observábamos a la gente con su "vestido de domingo". Los hombres, con pantalón oscuro y camisa clara y las mujeres mostraban vestidos coloridos de vistosos motivos florales. Granpa, discretamente. nos dijo donde se sentaba Mami Queen.  Todos los pueblos tienen su Mami Queen. Es un personaje emblemático. No obstenta ninguna autoridad política , aunque sí moral. Todos creen que es capaz de realizar hechizos y algunos aseguran haberla visto volar en la noche con su escoba. Palangra, uno de los más ancianos del lugar, cuya pierna está quebrada, piensa que ha sido la Mami Queen con uno de sus hechizos.  Para llamar nuestra atención, Regina, que es como se llama, abandonó su banco y se dirigió al coro. Este, inmediatamente dejó de ensayar y temeroso escuchó con atención lo que ella decía.

          Según salían los presbíteros, el coro entonó una bonita canción como monición de entrada y que nos dejó atónitos. El sentimiento religioso, mezclado con la bonita música, hacía un ambiente único y que nunca antes había experimentado.  El sermón que hizo Granpa, fue inolvidable. Hablaba con autoridad y cercanía con su pueblo. Al poco tiempo, llamó a uno de los feligreses para que hiciese de traductor. En Kamabai se habla Limba y los sacerdotes predican en Inglés. El traductor oficial no pudo asistir a la misa, y su sustituto era un chico muy diestro con la palabra que lo hizo perfectamente y con mucha soltura.




       En toda la eucaristía se sucedieron numerosos cantos, entonados por un chico y una chica solistas, respondidos por el coro y acompañados por una cabasa y dos jembé.  En la medida que podamos, pensamos quedar con el coro y aprender algún canto para la próxima ocasión.  Otro momento emotivo fue el de la paz, en el que todo el pueblo se levantó bailando con el deseo de dar la paz a todos los que allí estabamos. La mayoría de ellos se acercaron a nosotros y muy amablemente nos tendieron la mano, incluida una ancianita de unos 60 años que venía medio bailando y nos dio la mano como un auténtico rapero mientras reía sin parar. Nosotros, estupefactos no fuimos capaces de movernos del sitio, como buenos y recios castellanos que somos.  Después de la paz, vino el momento de la limosna. Una niña y un niño, se colocaron frente al altar portando una cesta , recogiendo y distinguiendo la contribución para los hombres y mujeres. Mami Queen, esperó a que todo el mundo terminara para mostrar su llamativo traje amarillo y hacer como si daba limosna cuando en realidad, no echó nada a la cesta.  Al término de la misa, Jose Luis, nos presentó a la comunidad y nosotros, les dimos las gracias por su acogida. Ellos como respuesta, entonaron un bonito canto de bienvenida.
          A la vuelta hacia casa, nos montamos en el Toyota con un montón de niños. A penas cabíamos, se  subieron a nuestras piernas y nos empezaron a abrazar, mientras todos botábamos al son de los baches que pasaban por debajo de nosotros.

          Los domingos, como bien dice Juan Jesús hay "bufet libre" es decir, no se cocina y cada uno come lo que pilla. Nosotros nos ofrecimos a cocinar . El menú inicial era arroz y croquetas. Después de pensar como hacer las croquetas sin jamón, bacon.. ¡quién se podía imaginar que no íbamos a tener pan rallado! Para colmo, vimos que la bechamel no cuajaba, por los que nos tocó discurrir un poco más y decidimos sustituir este plato por una suculenta ensalada a base de patata cocida. 

           Por la tarde, Marco, Juan Jesús , Juanan y yo nos fuimos a coger hojas para que comieran las cabras.  Paramos en mitad de la selva, a cogerlas, cuando aparecieron un grupo de mujeres, estilo mujeres desesperadas, versión Sierra Leona, que amablemente  se ofrecieron a ayudarnos. Lo que realmente querían era que las llevásemos a cada una a su casa. Una de las mujeres se quiso subir encima de Juanan en el asiento del copiloto. El resto se subió al maletero de la toyota del carro. En la parte de atrás del coche íbamos Marco, dos mujeres, un bebé  y yo. Tuve la suerte de que me dejaron al bebé. El cual, no se asustó , como suelen hacer cuando ven a un blanco. Me miró y pronto se quedó dormido en mi pecho. Cuando se asustaba por los baches, me cogía fuerte de la tira del sombrero. Era huérfana y se llama Sally.

      Al llegar a casa, Marco y Juan Jesús, descargaron las ramas y se dieron cuenta de que a una de las mujeres, le había entrado un apretón y sin dudarlo nos dejó un "regalito".  El día acabó un telefilm de serie b, siendo muy benévolos, donde un psicópata feo, orejudo y medio tonto, se enamoraba de un pivón con el que lo tenía muy pero que muy chungo.  Lo mejor fueron  Marco y sus comentarios que nos hicieron reír a todos.

      Ha pasado una semana. El balance es más positivo de lo que podíamos imaginar. ¿Qué nos deparará la próxima?


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